El diputado socialista ha subrayado que “las democracias se escriben con renglones rectos y lo que vimos en esta comisión fueron renglones torcidos”
El vicepresidente segundo de la Comisión de Investigación sobre utilización partidista del Ministerio del Interior y diputado socialista, Juan Carlos Campo, ha asegurado hoy que el PSOE “es un partido de Estado”. Además, explicó que su formación “actúa bajo el convencimiento de que el Estado se asienta en unos basamentos muy sólidos de los que emanan sus instituciones que regulan nuestra convivencia”. El responsable socialista, ha defendido las conclusiones de esta comisión y ha criticado al PP por “el uso que hicieron del Ministerio”.
En su intervención ante el Pleno del Congreso, con motivo del dictamen relativo a la Comisión de Investigación sobre utilización partidista del Ministerio del Interior, Campo ha subrayado que “en un momento en el que la convivencia se agrieta por el movimiento independentista catalán actuando al margen de la ley, es necesario abrazar más fuerte que nunca las instituciones y el Estado de derecho”.
Campo hizo hincapié en que “las instituciones son esa proyección del ejercicio democrático y regulan nuestra convivencia”, razón por la que “deben funcionar bien para regular esa convivencia pacífica”. Además, resaltó que para contentar a la ciudadanía “han de ser útiles y eficaces”. En este punto, indicó que si bien “hay muchos caminos, todos ellos necesitan del abrazo del ordenamiento jurídico” y destacó que ahí siempre encontrarán al Grupo Socialista.
Asimismo, destacó como principal conclusión de dicha comisión que “hubo un ejercicio abusivo utilizando las estructuras de los puestos de trabajo para obstaculizar investigaciones y obtener instrumentos con los que combatir en el área política”.
Además, el diputado socialista señaló que esta comisión de investigación concluyó sus trabajos en el mes de julio y la calificó de “rara” por varias razones: “por el momento de constitución, atendiendo a razones personales y atendibles; por la cualificación de los intervinientes, ex ministro, ex director general de la policía, entre otros; por el comportamiento poco atendible del Ministerio de no suministrar información, así como por el comportamiento de algunos grupos obsesionados con ‘qué hay de lo mío’”. Sin embargo, al margen de estas cuestiones, indicó que las conclusiones de esta comisión “tiene una gran base documental con la manifestación de las personas que fueron a declarar”.
Por último, negó que las conclusiones tengan “debilidad probatoria”, ya que están “bien sustentadas”. Entre ellas destacó: el hecho de que “la policía nunca estuvo bajo sospecha, quien sí lo estuvo fue el departamento ministerial con su ministro al frente; en segundo lugar hubo requerimientos que llegaron tarde y no han tenido la agilidad necesaria”. En tercer lugar destacó que “en el Ministerio del Interior, bajo el mandato del señor Fernández Díaz, usando de manera fraudulenta el catálogo de puestos de trabajo, se creó una estructura policial bajo las instrucciones del señor Cosidó Gutiérrez, por orden del DAO Eugenio Pino, con el conocimiento y consentimiento del Ministro destinada al PP y al seguimiento, la investigación y, en su caso, la persecución de adversarios políticos. A modo de ejemplo: PSOE (como demuestra la creación y trabajos realizados por las BARC), el nacionalismo catalán (señor Trías) o Podemos (Informe Pisa)”.
“Los democracias sufren tormentas, nubarrones y tentaciones, pero se escriben con renglones rectos y palabras indelebles y en los meses y años analizados por esta comisión sus renglones fueron muy torcidos”, concluyó.






