El PSOE respalda la concentración en el Olivillo porque los gaditanos no confían ya en el SAS

25
Ene

Ruiz Boix lamenta que el PP no se dé por enterado de que la Atención Primaria tiene la calificación más baja de España con esperas de más de una semana para una consulta

El secretario general del PSOE de Cádiz, Juan Carlos Ruiz Boix, ha manifestado el respaldo de los socialistas a la concentración en defensa de la sanidad pública que se celebrará mañana en el Olivillo en Cádiz ante “una deficiente realidad en los centros de salud y hospitales de la provincia que cala entre la ciudadanía y supera las mentiras de Moreno Bonilla” lamentando que “el PP no se dé por enterado de que la salud está a día de hoy considerada como uno de los principales problemas de los gaditanos que ya no confían en el SAS”. Así, se ha referido al informe 2023 de la Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública (FADSP)  donde la Atención Primaria de Andalucía obtiene la calificación más baja de España. “El deterioro de los servicios públicos es directamente proporcional al desvío que se está produciendo desde los presupuestos hacia la sanidad privada y concertada”, asegura Ruiz Boix que acusa al PP “de dilapidar y vender la sanidad pública que tanto costó construir como un elemento básico para el Estado del Bienestar”.

El dirigente socialista considera que “es un despropósito que el 65 por ciento de los pacientes esperen más de una semana para una consulta y que luego en esa consulta el médico no pueda dedicar más de tres minutos a cada paciente”, como están denunciando desde el Sindicato de Médicos de Andalucía que ha convocado jornada de huelga para el viernes.

“Aunque haya tenido un seguimiento irregular en el resto de Andalucía, en la provincia de Cádiz es donde mayor eco tuvo la primera de las convocatorias realizadas con casi medio centenar de facultativos que han secundado el parón”, explica el secretario general que reprocha a la Junta “los amagos en la negociación cuando conoce perfectamente desde hace mucho tiempo la deriva regresiva que existe y como solucionarla a través de un plan de choque que venimos demandando los socialistas”.

“Dice Moreno Bonilla que no tienen fábricas de hacer dinero, pero la realidad es que disponen de más fondos que nunca destinados a los servicios públicos y sin embargo, como dice el informe de FASP los dos mil millones de euros más que el SAS dedica en el presupuesto de 2023 no se han notado en la mejora del servicio que se presta”, señala Ruiz Boix que acusa al Gobierno del PP de “tener a la Atención Primaria en la UCI, a punto de desaparecer como tal, y los hospitales colapsados mientras riega con inversiones millonarias a la sanidad privada y concertada”. “No fabrican dinero pero el que hay se lo llevan Pascual y otros como hemos visto en estos años en que se han triplicado los seguros médicos privados”, anota.

A juicio del también presidente de la Diputación, “el PP está socavando los pilares de nuestro sistema sanitario y lo hace sin disimulo alguno, como prueba que los anestesiólogos y radiólogos en la provincia hayan advertido de la fuga de pijamas verdes a la sanidad privada o a otras comunidades”. “Una oposición de castigo que puede derivar en peticiones masivas de comisiones de servicios por la falta de profesionales y esto en el agravamiento de las listas de espera de pacientes en Cádiz”. “Todo parece intencionado para seguir desacreditando a la sanidad pública”, apostilla.

Ante este escenario, Ruiz Boix se reafirma en que el PSOE seguirá apoyando a la plataforma en defensa de la sanidad pública que recientemente además ha trasladado al Defensor del Pueblo la inexistente atención por parte del SAS a la Salud Mental lo que, de nuevo conduce a “limitar la sanación de estos pacientes a las personas con un alto poder adquisitivo, aquellos que pueden pagar los costes de un profesional de la sanidad privada” siendo un claro factor de desigualdades sociales.

Respecto a las urgencias extrahospitalarias, han denunciado el déficit de profesionales, fundamentalmente de médicos, con profesionales de los Dispositivos de Emergencias y Urgencias Extrahospitalarias (DECU) que llevan en conflicto desde hace muchos meses, sin que la Junta de Andalucía haya dado respuesta a sus justas reivindicaciones, entre ellas, que traten de normalizar que las ambulancias de Urgencias no lleven médicos.